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Somos CaPAZes de cambiar el mundo

Enviada por: Paola Cabrejo
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Paola Cabrejo – Voluntaria Asociación Somos CaPAZes

‘‘Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos pensantes y comprometidos puede cambiar el mundo. De hecho, son los únicos que lo han logrado’’. Margaret Mead, Antropóloga Cultural.


Empiezo con esta frase de Mead porque debo reconocer que tuve varias dudas a la hora de analizar el impacto que tendría mi labor como voluntaria. Es probable que alguno de ustedes se encuentre en ese punto de incertidumbre o por el contrario tenga la certeza de lo gratificante que puede llegar a ser una experiencia de voluntariado. Lo cierto es que si usted está leyendo esto es porque está dispuesto a generar un cambio no solo en el mundo sino en usted mismo.

Tengo la fortuna de pertenecer a la Asociación Somos CaPAZes. Una organización sólida que se compromete en la construcción de paz a través de una herramienta tan poderosa como la educación. En su apuesta por la paz Somos CaPAZes llegó a la Fundación Pintando Caminos. Recuerdo con bastante emoción el día que llegué por primera vez al barrio Potosí en Ciudad Bolívar. La directora de la fundación Alexandra Tamara recibió a los voluntarios con unas palabras que se quedaron conmigo desde entonces. Quiero destacar el final de su discurso: ‘’Ustedes vienen aquí a ser héroes, pero a ser héroes de sus propias vidas’’. Desde ese día elegí la paz como mi estilo de vida.

Es cierto que se puede cambiar el mundo. Yo he sido testigo de eso. En pleno desarrollo de una de las actividades un niño pidió la palabra y pensé que tenía alguna pregunta, pero lo que dijo a continuación se convertiría en mi más grande motivación como voluntaria. ‘‘El viernes pasado mi papá quería ir a tomar con sus amigos. Mi mamá no estaba de acuerdo y comenzaron a pelear. Yo les dije que podían resolver el problema usando el modelo CaPAZ. Me hicieron caso, dejaron de discutir y decidieron llevarme a comer helado’’. La sonrisa de ese niño al contar su relato se quedó grabada en mi memoria. Ese día entendí que estaba cambiando el mundo de un pequeño niño que seguramente recordará con alegría el día que salió a comer helado con su familia. Entendí que si podemos hacer eso con una familia, lo podemos hacer con diez, cincuenta o miles de familias más.

Esta experiencia como voluntaria me ha permitido conocer un mundo que me da la mano en cada momento y que me recuerda que no estoy sola. Ustedes y yo tenemos algo en común: la voluntad para construir desde ya el mundo con el que todos sueñan pero pocos se esfuerzan por hacerlo real. Somos CaPAZes de ir un paso adelante. Somos CaPAZes de ver la paz no como una utopía sino como una realidad. La invitación es bastante clara.

¿Quiere ser él héroe de su propia vida? Entonces ¡Bienvenido al mundo del voluntariado!

Un proyecto de