Voluntariado Colombia

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Trabajo voluntario en la rivera del Rio Guatiquia

Enviada por: Edgar Zamudio Sanabria
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En mayo 24 del 2008, llegamos a la ciudad de Villavicencio junto con mi Esposa Ana Maly a comenzar una obra en favor de las familias del sector conocido como el barrio Villa Suarez, con tres subsectores alto, medio y bajo; ubicándonos en medio de los dos últimos sectores.

En agosto 22 del año 2010 nace la Fundación de Amor Villanazareno con el fin de consolidar recursos para desarrollar con mayor holgura las actividades que en materia Espiritual y Formación en principios y valores como: Integridad, Honestidad, Respeto, convivencia, proyección de vida etc. Hemos llevado a cabo distintos proyectos, tales como: La bolsa del buen Samaritano, Campaña por el buen trato, programa de la primera infancia, regalos de navidad (Todos años), Clase de formación Cristiana durante los seis años, Clases de música, Proyecto Scouts y ayudas esporádicas, campaña de fumigación y otras.

Luego de casi siete años de experiencia y vivencia permanente en el sector, con el auspicio de la Comunidad Cristiana Nazarena del Barrio Modelia en Bogotá, se adquirió un predio en el Sector de un solo piso pero con posibilidades de elevar a cuatro.
Actualmente estamos empeñados en adelantar el proyecto de recuperación forestal de la rivera del Rio Guatiquia y contrarrestar la proliferación del deterior social que día a día crece en los tres sectores, por la invasión indiscriminada.

Hemos aprendido muchas cosas entre otras lo valioso que es luchar contra los focos en que la maldad a través de las diferentes manifestaciones de la delincuencia que se da en sectores como este a Saber: Perdida de valores, aumento de la niñez sin padre o sin madre, explotación para las prostitución, explotación para el microtráfico de drogas, asalto a personas y establecimientos, casas de ocultamiento a lo robado, casas de reducción y comercialización de lo robado, etc. Ubicación de empresas que aprovechan lo bajo del barrio y su estratificación baja, para no pagar sueldos justos, servicios públicos e impuestos.

Al ver la apatía de los padres y su resistencia a un cambio mental, nuestro enfoque se ha dado hacia los niños y jóvenes, observando que hasta los doce años permanecen con nosotros, pero que luego sus padres los apartan o los jefes de los sectores los obligan a aislarse, para conducirlos hacia actividades delincuenciales; pasan nos saludan pero no se quedan. El equipo de trabajo es reducido y valioso, los que se acercan les da miedo pues las autoridades lo han declarado como olla y zona roja.

Creemos que debe ser mayor el número de voluntarios porque también sabemos que el servicio debe ir primeramente a los más necesitados y marginados, para de allí cortar de raíz la batalla contra mal que acedia a el Sector, la cuidad, el departamento y el país.

Un proyecto de